Lo que suelen preguntar antes de entrar al taller
El taller de BioAudit no es una demo de producto ni una charla de tendencias. Es una sesión de trabajo donde revisamos cómo se instrumenta una mesa de riesgo real: qué señales biométricas se capturan, cómo se calibran los umbrales por operador y qué documentación queda para una inspección posterior. Estas son las dudas que aparecen casi siempre en la primera llamada.
¿Qué se hace exactamente durante el taller?
Partimos de un caso concreto: un desk con varios operadores, turnos rotativos y límites de tamaño por orden. Sobre ese escenario montamos el flujo completo, desde la lectura de pulso y variabilidad hasta la alerta previa a una ejecución. Se trabaja con datos de ejemplo, no con información real de la firma, y se cierra con un mapa de qué señales merecen la pena y cuáles solo añaden ruido en pantalla.
¿Cuánto dura y qué se necesita para seguirlo?
La sesión completa ocupa una jornada, con dos bloques de trabajo y una pausa larga en medio. No hace falta instalar nada: se accede con navegador y se recomienda una segunda pantalla para seguir los paneles mientras se comentan. Si el equipo prefiere un formato más corto, existe una versión de media jornada centrada solo en calibración y umbrales.
¿Sirve si todavía no tenemos sensores desplegados?
Sí, y de hecho es el momento más útil para hacerlo. Muchos equipos llegan con la idea de comprar hardware antes de definir qué quieren medir. En el taller se decide primero la señal, después el sensor y por último la integración con el sistema de órdenes. Ese orden evita compras que luego no encajan con la latencia real de la mesa.
¿Cómo se trata el consentimiento y la retención de datos?
Es una parte fija del programa, no un anexo. Se revisa qué se registra, durante cuánto tiempo y con qué base legal, y se comparan dos modelos habituales: vigilancia continua frente a muestreo por franjas. También se ve cómo versionar los umbrales para que una decisión de alerta pueda reconstruirse meses después ante un supervisor.
¿Se adapta a un equipo pequeño o solo a mesas grandes?
El contenido se ajusta al tamaño del grupo. En equipos de tres o cuatro operadores el foco suele estar en la calibración individual y en evitar falsos positivos. En mesas más amplias aparece el problema de comparar operadores entre sí y de definir umbrales colectivos sin convertir la herramienta en un sistema de vigilancia permanente.
Si después del taller quedan dudas sobre el encaje normativo, conviene revisar primero las preguntas frecuentes generales y, si el caso es específico, escribirnos directamente desde la página de contacto.