Si tu mesa ya registra latencia y pulso, el siguiente paso no es añadir otro panel: es decidir qué se hace cuando una alerta salta a mitad de sesión.
Antes de comprar sensores, define el protocolo de intervención
En las pruebas que hemos seguido, el cuello de botella casi nunca está en la señal biométrica. Está en quién la lee, con qué margen de tiempo y bajo qué reglas. Un desk puede detectar un pico de carga a las 14:40 y no tener a nadie autorizado para pedir una pausa de diez minutos sin romper el turno. Eso convierte el sistema en un registro forense útil para auditoría, pero inútil para prevenir el fat-finger del día siguiente.
Por eso la conversación con cumplimiento y con recursos humanos suele ir antes que la instalación. Retención de datos, consentimiento del operador, umbrales versionados y quién puede suspender una ejecución son decisiones que no se resuelven con firmware. Si quieres ver cómo lo están abordando otras firmas europeas, tenemos material de referencia en sensores de pulso y latencia en mesas de riesgo y en revisiones de despliegues reales.